El entierro de Anastasio de los Reyes: tiroteos, caos y preludio de la Guerra Civil

El entierro de Anastasio de los Reyes

Entierro de Anastasio de los Reyes: primer caso en la historia de esquela mortuoria censurada por un Gobierno.
Entierro de Anastasio de los Reyes: primer caso en la historia de esquela mortuoria censurada por un Gobierno.

Después del asesinato de Anastasio de los Reyes, paso a analizar los hechos ocurridos en su entierro dos días después.

Los historiadores aseguran que la guerra civil comenzó el 18 de julio del 36, pero como verás, el entierro de Anastasio de los Reyes bien podría considerarse el prólogo.

Antecedentes: el asesinato de Anastasio de los Reyes

A primeras horas de la tarde del 16 de abril, un "gentío inmenso, que a duras penas podía ser contenido por las numerosas fuerzas de Seguridad y Asalto" se congregó en la zona de Nuevos Ministerios, frente al cuartel de la Guardia Civil de Bellas Artes. Había tensión en el aire. "multitud de militares de todas las armas y cuerpos, pero entre los que predominan jefes, oficiales y números de la Guardia Civil." (El Socialista)

A las 15:00 estaba prevista la salida del cadáver del Alférez don Anastasio de los Reyes, asesinado dos días antes en el Paseo de la Castellana cuando asistía como espectador al desfile del 5º aniversario de la República. ¿Motivo?. El viejo alférez, casi jubilado, recriminó a un grupo que abucheaba al paso de la Guardia Civil. Recibió un balazo por ello.

La Guardia Civil desfilando por el Paseo de la Castellana momentos antes del asesinato. Ahora, 15/04/1936. (Coloreada).

El entierro de Anastasio de los Reyes

Un entierro incómodo para el Gobierno

El Gobierno negó el permiso para realizar el velatorio en el cuartel. Mal cálculo. Sus compañeros se plantaron en el depósito de cadáveres y se lo llevaron en volandas para organizarle una despedida como Dios manda. Legalmente, fue un robo de cadáver.

Buena prueba de que el Gobierno intentó boicotear el acto es que la esquela publicada en ABC fue censurada. Probablemente estamos ante el primer caso en la historia en que una esquela mortuoria es censurada. La noticia, sin embargo, corrió por todo Madrid.

La esquela publicada en ABC aparece censurada. Se ha borrado el nombre del Cuerpo (Guardia Civil) y la hora de salida.
La esquela publicada en ABC aparece censurada. Se ha borrado el nombre del Cuerpo (Guardia Civil) y la hora de salida.

Itinerario no autorizado, comitiva fúnebre en pie de guerra

El Gobierno, sin más opciones, autorizó el entierro, pero no el itinerario. Según El Socialista, debía pasar por la calle Serrano, pero los organizadores, "no obstante la orden en contrario", decidieron hacer pasar la comitiva por el mismo lugar del asesinato, es decir, los paseos de la Castellana y Recoletos, acabando en la plaza de Castelar, actual Puerta de Alcalá.

Primeros incidentes: una pistola y una tangana

Un sujeto "que se hallaba entre la concurrencia sacó una pistola del bolsillo". ABC y Ahora, no informan el motivo: "no se ha podido precisar la causa,"  el Socialista especula "parece ser" que quiso agredir a las autoridades (a pesar de los obstáculos, acudieron representantes del Gobierno).

Según ABC, el jefe superior de Policía intervino para evitar que lincharan al pistolero, y como su "personalidad no fue de momento reconocida por el público" recibió también "algunos golpes."

Finalmente, el agresor fue detenido y llevado a la Dirección General de Seguridad."A partir de este momento, los participantes en el duelo daban muestras de una gran nervosismo".

Comitiva fúnebre en el entierro de Anastasio de los Reyes.

Una comitiva muy armada

Encabezada por clérigos con cruz alzada, seguía el féretro del "desventurado alférez" llevado por los compañeros, la presidencia del duelo (General Pozas, Director de seguridad Mallol), la familia con el hijo de la víctima a la cabeza, que "hacía grandes esfuerzos para que no se gritara ni se alterase el orden en el entierro de su padre". Cerraban la comitiva dos coches cubiertos de coronas. Algunas contenían dedicatorias problemáticas que fueron retiradas por orden del general Pozas.

Entre los asistentes, figuras de la derecha como Gil Robles u Honorio Maura, falangistas y militares en uniforme. Ambiente tenso, por decirlo suave.

Confunden a un fotógrafo con un pistolero

Al llegar a la Escuela Normal (antiguo centro para sordomudos), confunden a un fotógrafo "que trataba de impresionar unas placas" con un agresor. Esto motivó que "un numeroso grupo se lanzara sobre el fotógrafo y tratara de agredirle" (ABC) "viéndose precisada la fuerza pública a despejar para protegerlo, poniéndolo a salvo" (Ahora).

Según El Socialista, la agresión al fotógrafo fuer para que no se vieran saludos fascistas junto a uniformes.

Tú mismo.

Foto durante el entierro captada por el fotoperiodista Luis Ramón Marín.

Nuevos disparos, más caos

Si todavía estás pensando que el entierro iba a acabar bien, en las inmediaciones de la esquina de la calle de Miguel Ángel, un desconocido sacó "una pistola con intención de disparar".

Según Ahora, el público salió en su persecución y el pistolero consiguió desaparecer tras un portal. ABC va un poco más allá: “algunos elementos trataron de asaltar la finca, cosa que evitaron los guardias cerrando el portal”.

Los participantes cuerpo a tierra por disparos de origen desconocido.

La procesión sigue… con las pistolas en la mano

A partir de aquí, el cortejo se desmadró convirtiéndose en guerrilla urbana. La comitiva siguió, ahora más armada que nunca. Cacheaban a todo el mundo, pistolas en mano.

“No cesaban de dar vivas a España y a la fuerza armada”. “La excitación iba en aumento” (ABC)

Unos metros más allá, delante de un edificio en construcción, retumban “veinticinco o treinta disparos”, se producen “grandes carreras y cierre de comercios”, y se ven caer “bastantes personas alcanzadas por los proyectiles” (Ahora).

"Todos los guardias y militares, así como muchos paisanos, que formaban en la comitiva, sacaron las pistolas y se desplegaron en todas direcciones". (El Socialista)

Mientras la Cruz Roja reconoce a los heridos, una partida entra en la obra y se encuentran varios obreros que son detenidos y sometidos a un minucioso cacheo que resulta infructuoso.

Tercer tiroteo desde otra obra en Recoletos

A la altura del nº 6 del paseo de Recoletos, nuevo tiroteo desde otra obra, junto a la embajada de Brasil.

Según El Socialista, los obreros estaban asomados observando el espectáculo, y al observar que los saludaban desde la calle “estilo fascista”, respondieron “cerrando los puños y alzando los brazos”. (El Socialista)

Estaban saludándose alegremente unos con los otros, cuando se montó una nueva jarana: “quince o veinte disparos” (Ahora), “tres detonaciones de pistola” (El Socialista) o “diez o doce disparos” (ABC).

Nuevo caos.

Detienen a una treintena de obreros. Otra vez, sin armas. ABC dice que oficiales del ejército participaron en el asalto al edificio. El Socialista lo atribuye a civiles armados.

ABC censurando en aplicación del estado de alerta en vigor.
ABC censurando en aplicación del estado de alerta en vigor.

Puerta de Alcalá y cementerio

Según ABC, los integrantes de la comitiva "recomendaban calma y prudencia y consiguieron restablecer el orden", lo cual tiene mérito teniendo en cuenta la marimorena que había montada.

Milagrosamente, la comitiva llegó a la Puerta de Alcalá. Allí se colocó el féretro en un coche fúnebre que partió hacia el cementerio de la Almudena (entonces del Este). Parte del gentío lo siguió en coche.

Poco después de las cinco, Anastasio de los Reyes era enterrado entre honores y ecos de disparos.

El entierro llega al Congreso

Esa tarde había sesión parlamentaria. Los diputados comentaban el tiroteo como quien comenta el resultado de un derbi. Gil Robles declaró a la prensa del Congreso que no se tiró al suelo porque "nunca le dieron miedo los tiros". Mientras que el socialista Juan Simeón Vidarte, contó que le apuntaron a la cabeza en un registro cuando acudía a la sesión.

Normalidad democrática del 36.

Y como no podía faltar… otra manifestación

Los que no tenían coche para seguir a la comitiva improvisaron una manifestación en la Puerta de Alcalá rumbo al Congreso. Las fuerzas de Asalto "dando enérgicas cargas" pusieran a los manifestantes en "completa dispersión". Entre los agentes, el teniente José del Castillo, siguiente protagonista de esta serie.

Durante la carga murieron el tradicionalista Luis Llaguno y el falangista Andrés Sáenz de Heredia, primo de José Antonio. Los hechos no están claros. Al parecer, Castillo disparó cuando estaba a punto de ser linchado.

Sea como fuere, lo cierto es que José Castillo se convierte en el objetivo número uno de los chicos de Falange. Su novia recibía anónimos aconsejando que no se casara con un muerto. No siguió la recomendación y el 12 de julio enviudó. El matrimonio no duró dos meses.

Guardias de asalto en la Casa de Campo de Madrid, donde acudían en camiones para hacer instrucción y gimnasia.

Balance del día y reacción del Gobierno

Resultado: seis muertos, tres en el acto y otros tres días después; decenas de heridos. Un entierro de campeonato.

Esa misma noche, Azaña recibió a representantes de PSOE, PCE y juventudes.

Expresaron al Presidente la “profunda indignación” de la clase obrera madrileña por los “sucesos ocurridos hoy”, una “provocación fascista más”. Azaña les dio la promesa solemne de una acción enérgica inmediata por parte del Gobierno en contra de “este terror fascista”.

Ellos respondieron que esperaban su cumplimiento, “reservándose” la adopción de las medidas que las “circunstancias impusiesen” en caso de que las “provocaciones fascistas” continuaran.

Sonaba casi a amenaza.

* * *

¿Interesante? Entonces no te pierdas la crónica del asesinato del Teniente Castillo, la siguiente cuenta en el rosario de atentados de la primavera de 1936 que acabará con el magnicidio de Calvo Sotelo y la apertura definitiva de la veda.

Sigue por aquí

Comentarios

  1. Un análisis brillante.
    Un guardia civil de paisano y muerto en acto de servicio?
    Por supuesto que sí pero la republica le entró el miedo y manipulo.Se equivoco y Azaña lo reconoció.
    Gran articulo.

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