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Mostrando las entradas etiquetadas como Bienio Conservador

El Caso Nombela: Corrupción en la II República

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Comisión parlamentaria que investigó el caso Nombela «Obtenía dinero por procedimientos condenables, pero lo donaba a manos llenas. Tenían establecidas pensiones para viudas de camaradas de lucha y para antiguos republicanos sin recursos, y ningún necesitado llegaba hasta él sin ser socorrido» (Indalecio Prieto, De mi vida. Ed El Sitio,1965) * * * El caso Nombela estalla un mes después del escándalo del Estraperlo . Dos nombres que parecen sacados de una novela de folletín, pero que en realidad dinamitaban la coalición de centro-derecha que gobernaba España desde las elecciones de 1933. A mitad de legislatura, el país se dirigió, sin saberlo, hacia las elecciones de febrero de 1936 y el triunfo del Frente Popular. En medio, una trama de contratos coloniales, ceses fulminantes y favores devueltos con retardo. Veamos.

Largo Caballero y el golpe de Estado de 1934.

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Al llegar la tarde sonaban los primeros tiros y las calles quedaban desiertas, cerrados balcones y portales, y echados los cierres de comercios y cafés. (Mundo Gráfico, 17/10/1934) 1. ¿Quién fue Largo Caballero? Cuando se proclamó la República, pocos españoles imaginaron que el recién nombrado Ministro de Trabajo sería el responsable de dar un golpe de Estado tres años después. Vas a conocer la historia de Largo Caballero, el político que se alzó contra la República que había jurado defensor.

El escándalo del Straperlo acaba con Lerroux

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El Straperlo se vendía como un juego que agudizaba el ingenio. El escándalo del Estraperlo Fecha del estallido: 18 de octubre de 1935 . Lugar: España . Diagnóstico: gangrena institucional en fase terminal. El escándalo del Estraperlo no fue solo un episodio más en la enciclopedia nacional del chanchullo. La caída del Gobierno de Lerroux fue el desenlace lógico de un sistema donde la ética pública era un souvenir olvidado en el armario del cinismo político. Todo empezó, como tantas veces, con un artefacto mágico prometiendo riqueza instantánea: una ruleta eléctrica vendida como ejercicio de inteligencia. En realidad, una estafa glorificada en antesalas de Ministerios, hoteles de lujo y sobornos con marcos dorados.

La brutal represión del Gobierno de la II República tras la Revolución de Asturias de 1934.

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Largo Caballero negó toda participación en la rebelión. El Tribunal Supremo lo absolvió por falta de pruebas. 1935: Un año para olvidar (o para estudiar con whisky en mano) El año 1934 terminó como empezó: mal. La economía siguió hecha trizas tras la insurrección y el conato separatista de Octubre, esa Revolución de Asturias que de revolución tuvo más dinamita que programa. El capital, asustado, se escondió bajo el colchón y las inversiones quedaron petrificadas. El paro marcó récords, y el Parlamento era un coro desafinado incapaz de aprobar nuevos presupuestos. Se sobrevivía con prórrogas del anterior, mientras el Gobierno firmaba créditos de urgencia para recomponer carreteras, vías férreas, líneas telefónicas, fábricas y edificios reducidos a cascotes durante la revolución. Primeras unidades del Ejército entrando en Oviedo Mil trescientos muertos enlutaban los hogares, tres mil herid...

La república de diez horas: Lluís Companys y el golpe catalán de 1934

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El ejército ocupa la plaza de Sant Jaume después de rendir la Generalitat Prólogo: Macià y la república de primavera La independencia catalana no debutó en 1934. El 14 de abril de 1931, con Alfonso XIII saliendo por la puerta de atrás, Francesc Macià aprovechó el desconcierto general para declarar la “República Catalana dentro de la Federación Ibérica” . Ni cortés ni valiente, pero sí rápido. En cuanto el Gobierno provisional de la República le dijo “tío, para”, Macià reculó. No consiguió divorciarse de Madrid, pero la audacia le sirvió para resucitar la Generalitat y convertirse en su President. El goce de las delicias del Poder quitó las ganas de gritar contra Madrit por una temporada. Pero como el entusiasmo político se nutre mejor con mueras que con vivas, no tardó en volver el inconformismo. Verás.

El golpe de Estado de 1934 en Asturias: dinamita, delirio y desastre

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Largo Caballero negó toda participación en la rebelión. El Tribunal Supremo lo absolvió por falta de pruebas. 1935: Un año para olvidar (o para estudiar con whisky en mano) El año 1934 terminó como empezó: mal. La economía seguía hecha trizas tras la insurrección y el conato separatista de octubre, una Revolución de Asturias que de revolución tuvo más dinamita que programa. El capital, asustado, se escondió bajo el colchón y las inversiones se quedaron petrificadas. El paro marcó récords, y el Parlamento era un coro desafinado incapaz de aprobar nuevos presupuestos. Se sobrevivía con prórrogas del anterior, mientras el Gobierno firmaba créditos de urgencia para recomponer carreteras, vías férreas, líneas telefónicas, fábricas y edificios reducidos a cascotes durante la revolución. Primeras unidades del Ejército entrando en Oviedo Mil trescientos muertos enlutaban los hogares...

La ley de Amnistía de 1934

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Alejandro Lerroux forma Gobierno por segunda vez en tres meses. (17/12/1933) En este capítulo voy a hablar de la Ley de Amnistía de 1934 , ese curioso episodio en el que un Lerroux cansado, un Presidente de la República con ínfulas de virrey y una izquierda con alergia a la coherencia, se las apañaron para dinamitar el segundo gobierno del viejo radical. Verás.

Gil-Robles, la CEDA y el teatro político de la Segunda República

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Gil Robles interviniendo en un mitin Las elecciones de 1933 auparon a estrellato a un político hasta entonces discretito: José María Gil-Robles . Un tipo que pasó de monaguillo de Ángel Herrera Oria a líder flamante de la derecha española en tiempo récord. Y no porque fuera un genio del carisma: simplemente, era el último que quedaba en pie tras el inesperado derrumbe de la Monarquía. Tras las elecciones de 1933, la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) se convirtió en el grupo más numeroso del Parlamento, y Gil-Robles en su cara visible: ora demócrata convencido, ora aprendiz de Mussolini. La palabra «camaleón» se queda corta. Mira.

Elecciones de 1933: la victoria de la derecha.

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Votaciones en España, 19 de noviembre de 1933. Las elecciones de 1933 Las elecciones de 1933 fueron las primeras que votaron las mujeres. Se consideran las primeras auténticamente democráticas de la historia de España. Fueron las más limpias de todas las celebradas hasta entonces. La prueba es que no fueron protestadas por nadie, algo insólito hasta esa fecha.