Largo Caballero y el golpe de Estado de 1934.

La Puerta del Sol bajo la Huelga General
Al llegar la tarde sonaban los primeros tiros y las calles quedaban desiertas, cerrados balcones y portales, y echados los cierres de comercios y cafés. (Mundo Gráfico, 17/10/1934)

Largo Caballero: El Lenin español

Pocos españoles hubieran imaginado tras el comienzo de la II República en abril de 1931, que el recién nombrado Ministro Socialista de Trabajo sería el principal responsable de dar un golpe de Estado tres años después.

Vas a conocer la historia de Largo Caballero, el "Lenin Español" que abrazó a la vía revolucionaria contra el régimen que había jurado defender.

Ambiente político anterior al golpe de estado de 1934

El verano de 1934 venía caliente. Un rosario de huelgas habían tratado de impedir la recolección de la cosecha en España.

Los ayuntamientos del P.N.V. estaban en pie de guerra por un impuesto que no les convenía y la Generalidad (en manos de E.R.C.) se había declarado en rebeldía.

A Ricardo Samper, personaje de bajo perfíl político nombrado Presidente por presiones de Alcalá Zamora tras la dimisión de Lerroux en Abril, decía que no paraban de crecerle los enanos. Caería en cuanto sus señorías volvieran de vacaciones.

*   *   *

Así llegamos a septiembre, la atmósfera política se cargó de forma alarmante.

El Tribunal Constitucional había declarado ilegal la Ley de contratos de cultivo de la Generalitat, y E.R.C. lo utilizó como antorcha de separatismo.

La ley venía a ser la versión catalana de la reforma agraria. Como en Cataluña no había latifundios, ni jornaleros, la Esquerra se fue a pescar los votos de los «rabassaires».

¿Quienes eran los rabasseires?

Agricultores que explotaban tierras arrendadas desde tiempo inmemorial en base a contratos del derecho catalán.

Según Companys (casualmente fundador del sindicato de rabassaires) existía una “injusticia secular" que solucionó por la vía rápida: la ley facilitaba a los aparceros apropiarse las tierras que trabajaban.

Lógicamente, los propietarios pusieron el grito en el cielo. Estaban respaldados por la "Lliga Catalana": el partido que había promovido el recurso de inconstitucionalidad en Madrit.

«La agresión a Cataluña» (Companys dixit) se trataba al fin y al cabo de un conflicto entre catalanes. Para entendernos: los abuelos de Puigdemont contra los de Junqueras.

¿Cual era la diferencia?

Que en los años 30 la política "de clase" les distanciaba mucho más de lo que pudiera unirles el catalanismo.

Los payeses se manifiestan en Madrid

Lo de manifestarse en la capital no es nuevo.

El 8 de septiembre, el Institut Agrícola Catalán de Sant Isidre fletó cinco trenes especiales cargados de payeses cabreados con la ley. 

Casualmente, le acababan de incendiar su local en Barcelona.

Gil-Robles (recién llegado de su luna de miel), y otros destacados líderes del centro y la derecha española acudieron al acto en señal de solidaridad.

El ambivalente Lerroux (líder de los Radicales) manifestó su adhesión, pero no le convenía hacerse la foto con la derecha y excusó su asistencia.

Payeses catalanes perjudicados por la Ley de Cultivos
Payeses catalanes recién llegados a Madrid para manifestarse contra la Ley de contratos de cultivo

Está claro que el P.S.O.E. estaba conchabado con Esquerra.

Te cuento.

Intentó sabotear la «isidrada» madrileña con una huelga general sin previo aviso. Le dieron apariencia de un paro espontáneo.

Por su parte, la Generalidad puso controles en las carreteras para sabotear el paso de los autobuses que se dirigían a Madrid.

La jornada fue un ensayo de lo que vendría el mes siguiente:

  • seis muertos,
  • ochentaiseis detenidos,
  • la clausura del local de U.G.T. de la calle Fuencarral, donde la policía encontró un alijo de armas.

*   *   *

El episodio del vapor "Turquesa"

El 11-S, dos días después de la huelga, el cuerpo de carabineros interceptó el vapor “Turquesa” desembarcando un alijo de armas en S. Estaban de Pravia (cerca de Avilés).

El barco se puso a la fuga, pero los agentes requisaron una camioneta de la Diputación Provincial de Oviedo (en manos del P.S.O.E.) cargada con 116.000 cartuchos de Mauser de 7,5mm.

Otros seis vehículos consiguieron escapar.

El descubrimiento causó gran revuelo: revelaba la existencia de contrabando de armas a gran escala con fines golpistas.

La inminencia de la revolución era un secreto a voces en España.

¿Cómorr?

Investigaciones posteriores demostraron que el armamento provenía del Consorcio Nacional de Industrias Militares  (Organismo Estatal creado por Azaña para vender armas en el mercado internacional)

La partida provenía de una venta realizada tres años antes a unos revolucionarios portugueses que habían querido meter un susto al dictador Antonio de Oliveira Salazar con ayuda del Gobierno de Azaña.

La operación salió mal y antes de que el bisness provocara un conflicto diplomático, dejaron las armas en un almacén del arsenal militar de Cádiz. 

Finalmente fueron embarcadas en el vapor Turquesa, supuestamente con destino a Yibuti.

Investigaciones posteriores destaparon que el arsenal había sido pagado con fondos de la mina "San Vicente": una mina autogestionada por el Sindicato de los Obreros Mineros Asturianos (S.O.M.A.-U.G.T.) desde los tiempos de la dictadura de Primo de Rivera.

La policía francesa detuvo el vapor Turquesa en aguas de Burdeos. En sus bodegas aparecieron fusiles, ametralladoras y granadas que no habían podido descargar en Avilés.

¡Oh!

Detrás del chanchullo, aparecía Don Horacio Echevarrieta.

Te preguntarás quién era Don Horacio Echeverrieta.

Un magnate empresarial que recurrió al Gobierno de Azaña para vender un submarino que había construido en los tiempos de la dictadura de Primo de Rivera.

Digamos que el advenimiento de la República pilló a Echevarrieta con “el pie cambiado” y el submarino se le pudría en un astillero.

¡Oh! my...

Este pollo es recordado como el «ciudadano Kane español» por unos y «ciudadano Kane vasco» por hotros (depende quien lo cuente).

Es el mismo fulano que vendió “El Liberal de Bilbao” a Indalecio Prieto en 1932, siendo Ministro de Obras Públicas. Don Indalecio había sido secretario de la familia Echevarrieta en sus años mozos.

¡Oh my Gooood!

*   *   *

Depósitos de armas en manos socialistas

Nueve días después, el 20 de septiembre, la Guardia Civil detenía en la Ciudad Universitaria de Madrid un camión cargado con armamento y octavillas de las Juventudes Socialistas.

Los detenidos declararon ser estudiantes. Sin embargo, no aparecían matriculados en ninguna facultad.

La semana siguiente, la policía madrileña incautó un laboratorio de fabricación de bombas en un chalet de Ciudad Lineal. El inmueble resultó ser propiedad de un exdiputado socialista.

También requisaron un depósito de armas en un chalet de la colonia socialista de Ciudad Jardín.

Si sigues la hemeroteca verás que, en los días siguientes, hubo incautaciones de depósitos de armas en varias provincias.

"Se compraron y repartieron armas, algunas de las cuales se entregaron a la comisión de Madrid y fueron descubiertas en una casa de los Cuatro Caminos. Una imprevisión de Prieto,(..), ocasionó la detención de algunos compañeros en la Ciudad Jardín, la Ciudad Universitaria y la Ciudad Lineal, con depósitos de armas."

(Largo Caballero - Mis Recuerdos)

Declaraciones de Largo Caballero a Renovación 11 días antes del golpe de Estado de 1934
Declaraciones de Largo Caballero 11 días antes del golpe de Estado: "Estamos a las puertas de una acción de tal naturaleza que conducirá al proletariado a la revolución social" (Renovación, 23/09/1933)

Las detenciones no impidieron que se preparase el alzamiento en toda España. La prensa socialista y comunista proclamaban la guerra santa revolucionaria para alentar el fervor de las masas obreras. 

El detonante del golpe de Estado del 34.

Entran tres ministros de la C.E.D.A. en el Gobierno.

Fue pasando el otoño... hasta que llegamos al 4 de octubre.

Los intentos de contemporización del Gobierno títere de Samper con la Generalidad no prosperaban. El Parlamento catalán puso la guinda al aprobar una nueva ley que era calcada a la que había impugnado el Constitucional.

Seguían apareciendo alijos de armas en las casas del pueblo mientras el PSOE no paraba de acusar al Gobierno de represión policial.

Total, que el bueno de Gil-Robles decidió tomar cartas en el asunto. Al fin y al cabo era el líder del partido más votado en las últimas elecciones.  

Esto es lo que puso en sus memorias:

“más pronto o más tarde habíamos de enfrentarnos a un golpe revolucionario, siempre sería preferible hacerle frente desde el poder”. ("No fue posible la Paz")

La crisis quedó planteada el mismo día que los diputados volvian de sus vacaciones (apenas veraneaba el 10% de la población).

Gil-Robles retiró el apoyo a Samper haciendo caer al Gobierno. Estaba claro que sin los votos de la C.E.D.A. no se podía gobernar. A diferencia de hoy, el Gobierno tenía que dimitir cuando se confirmaba que no podía sacar adelante las leyes.

Habían pasado diez meses desde las últimas elecciones y ya se habían sucedido diez gobiernos. 

Esta vez, a Alcalá-Zamora no le quedó otro remedio que mandar formar un Gobierno que por fín reflejara, aunque fuera mínimamente, la composición del Parlamento.

Don Niceto se tragó el sapo e invitó a formar gobierno a Alejandro Lerroux, el mismo al que había retirado su confianza seis meses antes.

Lerroux negoció rápidamente un nuevo Gobierno en el que entraron tres ministros de la C.E.D.A. No sé que pensarás tú, pero no parecen muchos tratándose del partido con más escaños.

¿Qué pasó?

Que se armó la marimorena.

Lo cierto es que Gil-Robles intentó calmar suspicacias: no forzó entrar personalmente en el gabinete, y propuso tres ministros de claro perfil republicano.

Para que te hagas una idea: 

  • El Ministro de Agricultura (Manuel Gimenez Fernandez) era un democristiano que la rama más conservadura de la C.E.D.A. apodaba «el bolchevique blanco».
  • El de Trabajo (José Oriol Anguera de Sojo) había sido hombre de confianza de Azaña durante el primer bienio. Ocupó los cargos de Fiscal General y Gobernador civil de Barcelona hasta que Esquerra consiguió echarlo en complicidad con los anarquistas.
  • El de Justicia (Rafael Aizpún Santafé) se había presentado formando candidatura conjunta con el P.N.V. en las elecciones del 31.

Ya me dirás.

Tres ministros entre quince. Ninguna de las carteras era estratégica para el "asalto al poder" que denunciaba la izquierda.

Daba igual. No sirvió de nada.

La entrada en el Gobierno del partido más votado en las elecciones fue calificada como una "audaz intentona fascista" y se destapó la caja de los truenos.

Era la señal convenida. El ataque definitivo se produjo el 4 de octubre de 1934.

Como venía siendo habitual, las hostilidades se iniciaron con una nueva huelga general sin previo aviso. 

Al llegar la noche Madrid estaba totalmente paralizado y empezaban los primeros tiroteos en Prosperidad, el cuartel de la Montaña y la cárcel Modelo.

*   *   *

Antes de seguir adelante, hablemos de la carrera política de Largo Caballero.

La excusa fue la entrada de la C.E.D.A en el Gobierno, pero lo cierto es que las amenazas socialistas habían empezado mucho antes de que nadie pudiese imaginar que la derecha ganaría las elecciones de 1933.

Vas a conocer los entresijos del golpe de Estado más anunciado de la historia de España.

Verás.

La conversión de Largo Caballero en Lenin español

Largo Caballero era un histórico del P.S.O.E.

Tras la muerte del fundador Pablo Iglesias, fue el principal responsable de la política colaboracionista que adpotó la U.G.T. con la dictadura.

Sin embargo, al llegar la II República, Caballero se volvió más extremista que nadie para hacerse olvidar que había sido Consejero de Estado del dictador Miguel Primo de Rivera.

Ocupa la primera Cartera de Trabajo de la República. Pasó los dos años siguientes viajando en coche oficial y recibiendo honores de las fuerzas de seguridad del Estado como influyente ministro socialista.

Eran los tiempos del primer bienio de Azaña gobernando en coalición con los socialistas.

Todo en orden.

Sin embargo, la historia da un giro inesperado en septiembre de 1933. El P.S.O.E. se queda fuera del Gobierno y Largo Caballero pierde su querido Ministerio.

Se siente como un amante despechado y pierde su fe en la democracia.

Como lo oyes.

Tenía 65 años. Una edad en la que cualquiera estaríamos pensando en jubilarnos con sopitas y buen vino. Sin embargo, nuestro hombre era de otra pasta y decide echarse al monte en pos de su sueño de redención obrera.

Lo hace con tal vehemencia y fanatismo, que se convierte en el p∩to amo del socialismo español. Consigue acaparar:

  • La presidencia de la ejecutiva del P.S.O.E.
  • la presidencia de la todopoderosa U.G.T.
  • y el liderazgo absoluto en las juventudes socialistas.

Mientras fue Ministro, el futuro Lenin no paró de dar caña a las organizaciones proletarias que no le eran afectas.

¿No me crees?

Reprimió sin contemplaciones las intentonas revolucionarias anarquistas y comunistas del primer bienio. Sólo habían pasado 8 meses desde la matanza de Casas Viejas

Sin embargo, coincidiendo con la pérdida del coche oficial, Largo Caballero se da cuenta que es imposible “realizar una obra socialista dentro de una democracia burguesa” y se transforma en un nuevo mesías agitador dispuesto a unificar el izquierdismo revolucionario.

Chúpate esa.

Cuerda de presos anarquistas por la revuelta de Figols
Cuerda de presos anarquistas tras la revuelta minera del LLobregat, siendo Largo Caballero Ministro de Trabajo. (Mundo Gráfico 26/01/1932)


En verano de 1933 toda España veía venir la caída de Azaña. Largo Caballero intuye que se le acaba el chollo y cambia de discurso en el famoso mitin del cine Pardiñas donde defiende las medidas más polémicas de su política social:

"debo advertiros que lo que yo voy a decir hoy aquí no deshace, no prejuzga, no tiene casi nada que ver con lo que yo tenga que decir después de salir del Gobierno republicano".

Si "no nos permiten conquistarlo [el Poder] con arreglo a la Constitución y las leyes, tendremos que conquistarlo de otra manera".

Ah!

Pocos días después, repite la misma cantinela ante las entusiastas juventudes que veraneaban en un campamento del partido.

"El Socialista" 13/08/1933

Sin embargo, es en la campaña electoral en noviembre, cuando a Largo Caballero se le va definitivamente la olla a Camboya.

Mucho antes, por tanto, de que la C.E.D.A. ganara las elecciones y se supiera que podría formar gobierno.

Discurso en pre-campaña a las Generales de 1933. (Fuente: "El Socialista, 24/09/1933)

Largo Caballero Lenin español

Fue precisamente en esta campaña electoral cuando las juventudes socialistas empezaron a aclamarle como "el nuevo Lenin español".

No había mitin en que no amenazara sacar las masas a la calle si los “fascistas” ganaban las elecciones.

"que no nos hablen de generosidades, porque una vez se puede ser generoso con los enemigos, pero la segunda ¡No! (Muy bien) Y que no nos culpen si los excesos de la revolución se extreman hasta el punto de no respetar cosas ni personas. (Gran ovación)"  (Mitin electoral en el Cine Europa, 28/11/1933)

El problema fue que el P.S.O.E. sufrió una debacle electoral (perdió 53 escaños) y—una vez más— el viejo zorro tuvo que hacer alarde de pragmatismo, dando un giro a su discurso:

"por ahora nos conviene seguir atados al Parlamento burgués" (Mitin en el Teatro Metropolitano, 20/04/1934).

A pesar de todo, para «la mula Honesta» (en palabras de Besteiro) no era incompatible jurar el escaño e incendiar a los obreros.

Sus mítines siguieron apestando a violencia clasista.

Declaraciones de Largo Caballero al periódico Luz
Manifestaciones de Largo Caballero en el V Congreso de las Juventudes Socialistas. Fuente: Periódico, Luz (21/04/1934)

Caballero no se daba cuenta de que una dictadura es una dictadura, por muy del proletariado que sea.

No sé qué pensarás tú, yo creo que le importaba una higa el resultado de las elecciones.

*   *   *

El ambiente político se caldea

Sigamos. Nos estamos acercando al golpe del 34.

"El Debate" (órgano de expresión de la C.E.D.A.) publicó el 2 de enero un llamamiento a la concordia. Fue contestado al día siguiente en el editorial de "El Socialista": 

"¿Concordia? No. ¡Guerra de clases! Odio a muerte a la burguesía criminal”.

Hasta entonces todo habían sido latiguillos de mitin; pero ya habían pasado dos meses desde las elecciones, y los socialistas seguían más cerrados que el coño de una muñeca. 

Entonces Lerroux, presidente del Gobierno, les retó a repetir en el Congreso las amenazas que vertían en la calle.

Buena la armó.

Dicho y hecho.

El 7 de febrero Indalecio Prieto anunciaba en el Congreso (discurso en pdf) que el apoyo de la C.E.D.A. a los radicales cerraba "al proletariado el camino de su redención". Anunció solemnemente que el deber de los socialistas era "ir a la revolución con todos los sacrificios", porque estaban obligados a defender las "esencias constitucionales".

Titular del Socialista sobre la intervención de Indalecio Prieto en las Cortes
El Socialista. 8/02/1934

Cá-ga-te-lo-ri-to.

Espera, que no acaba aquí la cosa.

A la salida de la sesión, Largo Caballero declaró al "Heraldo de Madrid" que estaba muy agradecido al Gobierno, atento a la chulería:

por “facilitarnos la tribuna parlamentaria para difundir nuestras doctrinas y nuestro propósito, y poner a nuestra disposición el «Diario Oficial» para que el Estado nos imprima gratis el discurso”.

Para rematar la faena, el editorial de "El Socialista" del día siguiente decía lo siguiente:

“El Gobierno puede darse por notificado oficialmente de nuestros propósitos”.

No sé como lo ves tú: «Más claro: agua»

¿Que va a pasar en España? El P.S.O.E. amenaza con la guerra civil
El periódico moderado "Ahora" hace un recuento de los partidos "que defenderían el régimen amenazado" y los que "se lanzarían a la revolución o la contrarevolución" ante la "amenaza de una guerra civil" por el "propósito de los socialistas" (16/Feb/1934)

Golpe de estado del 34: un golpe sin padre conocido

A pesar de ser el más anunciado de la historia, el golpe de Estado de 1934 es el único que no tuvo el típico pronunciamiento.

La Revolución de Octubre apareció como un expósito a la puerta de un hospicio. Nadie se molestó en publicar el tradicional bando o manifiesto.

El hecho es que los líderes socialistas negaron su autoría y cargaron con el turrón a los obreros.

*   *   *

Los oxpertos en historia afirman que el gobierno controló fácilmente el golpe de Estado en Madrid; pero lo cierto es que paralizó la vida de la capital durante 9 días.

Los «chíviris» no tenían ninguna posibilidad ante las fuerzas de seguridad del Estado. Eso está claro.

Sin embargo, una vez fracasados los primeros asaltos a cuarteles, comisarías y edificios públicos, cambiaron de táctica: empezaron los asesinatos selectivos y el “paqueo”.

Cuando caía la noche, francotiradores anónimos se dedicaban a sembrar el terror desde balcones y azoteas.

Controles policiales en Madrid (Fuente: Periódico Ahora, 17/10/1934)

Nueve días de toque de queda. Tranvías y bocas de metro custodiadas por soldados, prohibición de circular coches particulares y humillantes registros a los ciudadanos.

Largas colas rodeaban los establecimientos de comestibles. No olvidemos que la mayoría de los madrileños vivían al día y solo los ricos tenían nevera.

Para agravar las cosas, el Alcalde (del partido de Azaña) colaboraba con los rebeldes, el Gobierno tuvo que militarizar las tahonas.

El ejército (ayudado por voluntarios civiles) tuvo que hacerse cargo de los servicios públicos y de suministro de la capital.

La fiesta acabó con treintaitantos muertos (solo en Madrid).

Militares buscan francotiradores en las azoteas de Madrid
El ejército usa reflectores para evitar que los "pacos" disparen desde las azoteas. (Fuente: Revista Crónica 14/10/1934)

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Largo Caballero se movía disfrazado de enfermero en una ambulancia de la Cruz Roja. Una vez sofocada la revuelta, se dejó detener en su domicilio, en pijama, fingiendo sorpresa por la detención.

Nunca se declaró responsable. Amparado por su inmunidad parlamentaria, evitó la fiscalía militar que pedía cadena perpetua. Finalmente, el Tribunal Supremo lo absolvió por falta de pruebas un año después.

"También resolvió [ejecutiva del PSOE] que en el caso de ser detenidos, para salvar a la organización obrera y al Partido Socialista, se declarase que el movimiento había sido espontáneo como protesta contra la entrada en el Gobierno de la República de los enemigos de ésta."
(Largo Caballero, Mis recuerdos)

Y mientras Largo Caballero renegaba de sus partidarios...

  • Unos 8.000 revolucionarios (la mayoría obreros) abarrotaban las cárceles españolas.
  • 3.000 heridos se lamían las heridas,
  • y mil y pico muertos recibían sepultura.
Se dice pronto.

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Indalecio Prieto huye a Francia

Indalecio Prieto logró escapar escondido en el maletero de un coche. Reapareció en París a finales de Octubre.

Lo primero que hizo fue reconocer la responsabilidad del P.S.O.E. ante la agencia HABAS.

Ocho años después (el 1 de Mayo de 1942), manifestó en el Círculo Pablo Iglesias de México su sincero arrepentimiento "ante España entera" por su participación en aquellos hechos.

Pues a pesar de todas estas pruebas, los publicistas de historia subvencionada aprovechan la orfandad de la "revolución" para colarnos que todo fue debido a un "chispazo obrero".

O sea, el "pueblo", que estaba muy cabreado con las políticas regresivas de la derecha clarical-fascista, y tal.

Vale.

Don Inda acusó al Gobierno ante la prensa haber empleado “medidas extremadamente violentas, como si se tratara de una guerra”. 

Una vez más, "El Escapista" recurría al mito de la Leyenda Negra (era la tercera vez que huía a Francia tras intentar un golpe de estado). 

Se le olvidó mencionar que sus mineros habían destruido el casco histórico de Oviedo a golpe de dinamita.

Tampoco dijo que los dirigentes socialistas asturianos aprovecharon el follón para robar 14 millones de pesetas (unos 27 millones de euros en dinero actual) de la sucursal del Banco de España...

La Universidad de Oviedo fue totalmente destruida. Solo quedó en pie la estatua de bronce de su fundador.

Consecuencias del golpe de Estado de 1934

La principal secuela del 4-O fue que la República quedó muy desacreditada ante la mayoría de los españoles.

Hunos empezaron a preguntarse: ¿Por qué tengo yo que respetar la República, cuando no la respetan ni los propios republicanos?. El dilema era tan lógico como peligroso.

Los hotros se vieron en una encrucijada:

¿Cómo convencer a las masas obreras (en paro, hambrientas, y alucinadas con la lucha de clases) que había que volver a la línea de colaboración con los burgueses?

Resultado: el grado de polarización y epilepsia social alcanzó niveles extraordinarios. No remitieron hasta la guerra.

En particular entre los jóvenes. Sin duda, el grupo de edad que adoptó con mayor entusiasmo las nuevas corrientes totalitarias que venían de Europa.

Mientras, la gente más mayor (españoles nacidos a finales del XIX) constataba decepcionada que la democracia liberal era una utopía en España (sueño incumplido desde la revolución francesa).

En 5 palabras: mal momento para la democracia.

*   *   *

«Vamos a echar abajo el régimen de propiedad privada. No ocultamos que vamos a la revolución social. ¿Cómo? (Una voz en el público: ‘Como en Rusia´). No nos asusta eso». (Mitin de Cádiz, 24/05/1936)

La industria y el comercio no se recuperaron del colapso económico que provocó la rebelión. La incertidumbre paralizó las decisiones de inversión y la economía se estancó. El paro alcanzaba cifras récord en un contexto de crisis económica mundial. 

Un nudo gordiano: sin resolver el paro no habría paz social, y sin paz social, el capital siguiría escondido (en aquella época no había prestaciones sociales.) 

*   *   *

Los historiadores progres se niegan a reconocer que el golpe de Estado del 34 fuera el primer acto de la guerra civil. Ni el prólogo, ni siquiera un golpe de Estado (aunque la R.A.E. lo define bien claro).

Nos lo cuelan como una «revolución del pueblo incontrolado» para no perder autoridad moral al enjuiciar el golpe de Estado (el definitivo) que vendría unos meses después.

Y así vamos tirando...

Personalmente, creo que después octubre de 1934 era ya muy difícil recuperar la democracia. Buena parte de la culpa la tuvo nuestra clase política, que si has llegado hasta aquí, ya ves que no puso demasiado empeño en evitarla.

La casta prefirió seguir viviendo en su mundo de ponys de colores mientras España se desangraba.

Lo vemos en próximos capítulos. Este artículo forma parte de una trilogía:


Largo Caballero en el asedio al Alcázar de Toledo (1936) Fuente: Ann Ronan Picture Library



    6 comentarios:

    1. Tres fueron las intentonas de golpes de estado en la República, Sanjurjo en Sevilla, Sanjurjo, le condenaron y le perdonaron desde Portugal pero Dios le castigo y no le perdonó, luego vino Mola y la organizo Requetes falangistas y el fascismo alemán e italiano consiguieron, pero el chato de Mola la palmo, bien empleado estuvo. Luego eligieron al oportunista Franco, con el voto en contra del general Cabanillas que de sobra le conocía, tampoco lo aprobó su propio padre que dijo: mi Paquillo ""va a gobernar España!! pero so no sabe gobernar ni su propia casa...

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      1. Gracias por leerme. He tratado el golpe de Sanjurjo aquí: https://salvoconductosguerracivil.blogspot.com/2019/10/el-golpe-de-estado-del-general-Sanjurjo-de-1932.html

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    2. He descubierto recientemente y por casualidad su magnifico blog.
      Respecto al tema que ocupa, está claro la deriva revolucionaria que tomo el PSOE a partir de 1933, y es más que evidente que la entrada de los tres ministros de la CEDA no fue más que una excusa para el golpe de estado de octubre de 1934. Más de 1500 muertos en 26 provincias dejan claro que no se trató de una simple huelga.
      Para Largo Caballero la burguesa república no era más que una transición a su ansiada dictadura proletaria, que tenia que imponerse mediante la violencia.
      Lo dicho, muy buen trabajo, tengo aún mucho que leer por aquí.

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    3. Son tus opiniones y como los culos todo el mundo tiene uno lo jodido es que piensas con el ...

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      1. Tranquilo majete. ¿Por qué no te acercas a la esquina a ver si llueve?

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