Elecciones de 1933: la victoria de la derecha.
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| Votaciones en España, 19 de noviembre de 1933. |
Las elecciones de 1933
Las elecciones de 1933 fueron las primeras que votaron las mujeres. Se consideran las primeras auténticamente democráticas de la historia de España.
Fueron las más limpias de todas las celebradas hasta entonces. La prueba es que no hubo actas protestadas, algo insólito hasta la fecha.
Elecciones de 1933: las primeras elecciones de masas
Se utilizó por primera vez la radio, el “cinematógrafo”, mailing, octavillas, carteles de colores y hasta globos aerostáticos, sí, globos para difundir propaganda electoral.
El resultado: participación del 68% del electorado... a pesar de las amenazas anarquistas que preferían la dinamita al sufragio. La campaña se saldó con cerca de 30 muertos, aunque son cifras "normales" para la época. La jornada electoral se celebró sin incidentes gracias a un imponente dispositivo policial.
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| Comisionados de los partidos servían meriendas a sus afiliados durante la larga espera en la cola (Ahora, 23/11/1933) |
El Gobierno del "yo vigila que tú no robes"
Ya he contado en el capítulo dedicado al fin del bienio progresista que, para evitar trampas, formaron un Gobierno de "concentración preelectoral": todos dentro, vigilándose los unos a los otros, todos desconfiando. Una orgía política de vigilancia mutua.
El objetivo: garantizar unas elecciones sin pucherazo. El resultado: efectivamente limpias. Lo nunca visto.
Los resultados: masacre progresista con acta notarial
Las elecciones de 1933 cambiaron radicalmente el mapa parlamentario de 1931 por la debacle electoral de los partidos que habían gobernado con Azaña. Un descalabro de libro. Literal.
Las caídas fueron más acusadas cuanto más se habían identificado con las políticas marxistas.
El partido Republicano-socialista se desplomó y no volvió a levantar cabeza. Pasó de 59 a 3 escaños. Su líder Marcelino Domingo (exministro de Agricultura) quedó sin escaño. Llamativo. Supuestamente, debería haber recibido el voto de millones de campesinos agradecidos por la Reforma Agraria .
Pues no te pierdas lo de Azaña: Acción Republicana pasó de 25 a 5 escaños.
Azaña, presidente del Gobierno, se quedó sin escaño por Madrid en la primera vuelta. Consiguió uno gracias a que su amigo Indalecio Prieto le hizo un hueco en las listas del PSOE por Bilbao en la segunda vuelta.
Como lo oyes: al político republicano con mejor cartel en la actualidad, no le votó ni la familia.
El PSOE llevó otro buen batacazo: pasó de 115 a 58 escaños. ERC perdió 12 en Cataluña y los galleguistas de la ORGA 9 en Galicia.
De la flamante “conjunción republicano-socialista” que había arrasado en las elecciones de 1931, el único que salvó los muebles fue el Partido Radical de Lerroux, que pasó de 90 a 102 escaños.
No obstante, la subida de 12 escaños les supo un poco. Aspiraban a recoger la mayor parte del voto descontento que finalmente fue a parar a la derecha. El pueblo juzgó incongruente su actitud: a pesar de que abandonó pronto la coalición, los radicales siguieron votando a favor de las leyes que más habían cabreado a los españoles.
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| "No queda lugar que no esté cubierto por hojas y carteles electorales" (Ahora, 14/11/1933) |
Elecciones de 1933 y cálculos electorales
La coalición republicano-socialista acabó la legislatura como el rosario de la aurora y les perjudicó presentarse por separado.
Aprobaron una ley electoral pensada para que los "auténticos sostenedores del Régimen" (ellos) se perpetuaran en el Gobierno, pero se confiaron demasiado. Creyeron que nadie conseguiría el 40% de votos que impusieron como listón para salir diputado en primera vuelta.
El tiro salió regulero. No calcularon la avalancha que se les venía encima.
La oposición consiguió vencer en 40 de las 60 circunscripciones en la primera vuelta. Se adjudicaron 377 escaños de un total de 473.
Donde hubo que ir a la segunda vuelta, los radicales, al contrario que en 1931, se unieron con republicanos moderados y la derecha. Entre todos, arramblaron con otros 62 escaños, frente a los 32 que consiguieron las izquierdas.
Resumiendo: solo un tercio de los que votaron apoyaron a los que habían gobernado con Azaña. Si en 1931 arrasó la "coalición republicano-socialista", esta vez, la rotunda de la victoria fue para el "Frente de derechas" o "Frente antimarxista" .
Y te preguntarás:
¿Cuál es el motivo de este bandazo electoral?
Teorias para negar lo evidente
Como aceptar la derrota no entra en el manual del buen progre, los oxpertos en historia subvencionada han diseñado tres teorías principales para justificar el batacazo:
1) Teoría del voto envenenado por el confesionario
Esta teoría es un clásico. Básicamente consiste en culpar a las mujeres. Según esta visión, nuestras abuelas eran unas meapilas ignorantes que votaban al dictado de las sotanas.
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| Clara Campoamor (no revalidó escaño) culpa del fracaso a los partidos republicanos de izquierda por "haber desairado a la mujer" y por manifestarse "tenaces enemigos del voto femenino" (Heraldo de Madrid, 25/11/1933) |
Desde mi punto de vista, la oposición reconoció los votos de un electorado que estaba hasta las narices de las “políticas anticlericales y socializantes del Gobierno” (como se decía entonces).
La ciudadanía se movilizó en contra del sectarismo anticlerical, que prohibió procesiones, romerías y exigía solicitar autorización administrativa para realizar entierros católicos, así como el cierre obligatorio de los colegios religiosos, amenazaba con dejar a sus hijos sin escuela.
2) Teoría del camelo electoral
Según esta teoría, la caída de la monarquía sumió a los conservadores en un período de parálisis y desconcierto que dejó las manos libres al pueblo para dar la victoria a la izquierda.
Por el contrario, en 1933 la derecha se había rehecho y venció gracias a una campaña millonaria financiada por oligarcas de puro y monóculo.
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| "El alcalde socialista de Campo de Criptana notificó esta mañana la imposición de un centenario de multas de 5 pesetas por dar vivas a la Virgen Patrona del pueblo." (El Siglo Futuro, 20/04/1932. Pág. 2) |
Lo cierto es que la nueva ley electoral promueve las grandes circunscripciones. Esto obligó a practicar un nuevo tipo de campaña dirigida a sectores más amplios, con intereses más dispares de lo que venía siendo costumbre. La venta de favores personales era menos eficaz que antaño y los caciques perdieron influencia.
El caso es que un jovencito Gil Robles y su equipo supieron adaptarse mejor al nuevo mapa electoral con una campaña innovadora y muy bien organizada. Por cierto: que para aflojar el bolsillo de los suyos, la derecha apelaba al "pesetal" que manejaba el PSOE gracias a los fondos de los afiliados a la todopoderosa UGT.
3) El abstencionismo anarquista: los votantes que nunca iban a votar
Esta versión explica la derrota por la abstención de los anarquistas que (supuestamente) restó votos a la izquierda.
¿Problema?
Que pasan por alto la alta participación.
Es seguro que los anarquistas jamás votarían a la derecha, pero lo que hay que preguntarse es: ¿por qué se quedaron en casa?
Es un hecho: los anarquistas de 1933 no iban a votar al socialismo y mucho menos a los republicanos burgueses, por muy de izquierdas que eran. Para que te hagas una idea: tildaban a los socialistas de "contrarrevolucionarios" y "socialfascistas". Ni siquiera se molestaban en presentar sus propios candidatos.
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| "Solidaridad Obrera", portavoz de la CNT, acusa a los socialistas de "traidores" y "dictadores". (17/01/1933) |
A finales de 1933, CNT y UGT eran enemigos íntimos que se llevaban a matar. El último gobierno de Azaña dejó cerca de 15.000 anarquistas y comunistas encarcelados por activismo político, como atestigua este ejemplar de Solidaridad Obrera del 14/04/1934 .
Y yo me pregunto... ¿Qué votaron las familias de esos 15.000 anarquistas encarcelados?
La "bolchevización" de Largo Caballero es posterior. El acercamiento del PSOE a comunistas y anarquistas comenzó a fraguarse a raíz de la debacle sufrida en estas elecciones, y acabó cristalizando en las de 1936 con la formación del Frente Popular .
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| El periódico anarquista "La Tierra" denuncia la clausura de sedes sindicales de la CNT y las deportaciones de sus dirigentes en pleno bienio progresista. (01/02/1932) |
Resumen: la izquierda se suicidó, la derecha recogió los restos
Las elecciones de 1933 significaron un voto de repulsa a las políticas de los primeros dos años y medio de República.
El pueblo votó contra un gobierno que hizo subir el paro al mismo ritmo que la violencia social .
Un Gobierno que, lejos de conformarse con un Estado aconfesional, se dedicó a redactar leyes persecutorias contra la Iglesia .
Un Gobierno que sembró el caos en el sector agrario con una reforma agraria improvisada y sin recursos.
Un Gobierno que se pasó por el forro los derechos recogidos en la propia Constitución por obra y gracia de la Ley de defensa de la República.
Los progresistas vendieron reformas revolucionarias y acabaron aplicando represión. El campo se sublevó, las iglesias ardieron y las familias quedaron sin escuela. El resultado electoral fue un voto de castigo . Nada nuevo.
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| Nótese que el titular del periódico Ahora anuncia el triunfo de "las derechas", no de un partido político concreto. |
El Frente de Derechas: todos juntos contra el marxismo (y contra ellos mismos)
Votar al “Frente de Derechas” en 1933 no significaba dar la victoria a una orientación política concreta.
Era una coalición exclusivamente diseñada para ganar las elecciones. Sus integrantes solo tenían una cosa en común: su rechazo al marxismo, la lucha de clases y la dictadura del proletariado.
Veamos.
Composición del Frente de Derechas
1) Partido agrario
Los agrarios eran un variopinto grupo de diputados que tomaron por bandera su oposión del Estatut catalán y la defensa de pequeños y medianos agricultores contra la Reforma Agraria.
En el partido convivían republicanos con monárquicos. La mayoría eran antiguos liberales que habían luchado contra la Dictadura de Primo de Rivera .
2) La CEDA
La CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) estaba más a la derecha que los agrarios. Estaba conformada por un popurrí de pequeños partidos de ámbito regional y comarcal.
Se declaraban democristianos, aceptaban un Estado aconfesional y acataban públicamente la legalidad republicana. Dicho lo cual, les parecía inaceptable la persecución eclesiástica del artículo 26 de la Constitución y exigían su reforma inmediata.
3) Renovación Española
Renovación Española : aspiraban a restaurar la monarquía de Alfonso XIII, y se negaban a jurar la Constitución republicana.
El partido reunía a antiguos mauristas que habían colaborado con la Dictadura de Primo de Rivera.
No se declaraban abiertamente fascistas (espacio que ocupaba la Falange), pero consideraban fracasada la democracia, y simpatizaban con fórmulas totalitarias como única vía para acabar con la lucha de clases "destructora del orden social".
4) Falange Española
Más a la derecha de Renovación Española estaba la recién nacida Falange (fundada dos meses antes de estas elecciones). Su líder, José Antonio, era hijo del dictador fallecido. Único partido que se declaraba abiertamente fascista.
El falangismo (igual que el comunismo) tuvo poco apoyo electoral durante la República. Ambos se convirtieron en fenómenos de masas después de iniciada la guerra.
5) Comunión Tradicionalista
Los carlistas: monárquicos absolutistas partidarios de Carlos María Isidro de Borbón , que reclamó el trono a la muerte de su hermano Fernando VII a principios del XIX. O sea, más cerrados que el culo de una muñeca.
6) La Liga Catalana
Los catalanistas conservadores de toda la vida también se apuntaron al carro. Su líder era Francisco Cambó, último ministro de Hacienda de Alfonso XIII. Lo único que les disgustaba del Estatut de Macià era no haberlo negociado con ellos.
Una coalición de republicanos junto a monárquicos, estos divididos en dos ramas dinásticas. Demócratas junto a totalitarios. Reaccionarios junto a liberales. Centralistas junto con autonomistas... eso sí: todos antimarxistas.
¿Qué podía salir mal?
Puede que estés pensando que, con semejantes compañeros de cama, era difícil llevar un programa político a buen puerto.
Efectivamente, ni falta que hacía.
Veamos el sencillo programa de tres puntos con el que ganaron las elecciones:
- Una amplia amnistía política "con la misma generosidad que le fue concedida a los responsables del movimiento revolucionario de 1917" (Se referían a la última amnistía concedida por Alfonso XIII a los líderes del PSOE tras el intento de golpe de Estado del 17).
- Reformar el sentido anticlerical y socializante de la Constitución y sus leyes derivadas.
- Reorganización de la economía. En particular, el caos provocado por la reforma agraria en el campo, el sector económico más importante en aquella época.
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| (Solidaridad Obrera, 14/04/1934) |
Este era el programa "de mínimos" que votaron masivamente los españoles a finales de 1933.
Sin embargo, cada uno tiró por su lado al día siguiente de las elecciones. El "frente único" se disolvió como un azucarillo en el café.
Lo de siempre: "prometer y prometer hasta meter, y una vez metido, olvidarse de lo prometido"
Lo explico con detalle en el capítulo dedicado a Gil-Robles.









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